ZARAGOZA / POLLO AL CHILINDRÓN
Hoy termina esta andadura de una provincia/una receta típica; pero no mi reciente interés por la cocina; a partir de ahora recurriré a la creación de platos que por un motivo u otro me seduzcan.
Uf! Qué contar de Zaragoza que no sepan mis lectores, cuando son tan sólo 300 kilómetros los que nos separan a los que vivimos en Madrid. Conocí Zaragoza allá por el año 67 y desde entonces, no han faltado reclamos que nos hiciera la ciudad para plantarnos en ella: que si las Fiestas de la Pilarica, que si torea Jesulín, que acaban de inaugurar el AVE, que se celebra la Expo,...
Me ha resultado difícil elegir una receta que estuviera a la altura de la gastronomía mañica, pero como nunca había probado el pollo al chilindrón, pensé: "aventurémonos".
INGREDIENTES (4 personas) - Salió muy bueno!
* 1 pollo
* 1 pimiento verde grande
* 1 pimiento rojo grande
* 4 dientes de ajo
* 4 tomates maduros
* 250 ml. de vino blanco
* 100 grs, jamón serrano
* AOVE
* Sal
* Pelar los ajos. Al principio no hace falta picarlos, los rehogaremos enteros para que el aceite coja sabor y ya los picaremos cuando vayamos a añadirlos.
* Limpiamos el pollo y le quitamos la piel y posible plumillas que puedan traer. Si lo hemos lavado, lo envolvemos en papel de cocina para quitarle cualquier resto de agua que pueda quedarle. Aprovechamos y lo salamos por todas las caras.
* Pelamos y cortamos la cebolla en juliana.
* Lavamos y cortamos los pimientos (ambos) en tiras (cotarlas por la mitad del largo del pimiento)
* Lavamos y cortamos los tomates en taquitos.
* La o las lonchas de jamón serrano, las cortamos en tiritas pequeñas.
2. Comenzamos con el guiso:
* En una sartén grandecita, añadimos aceite de oliva hasta cubrir el fondo y añadimos los ajos hasta que se doren, a fuego medio, sin perderlos de vista para que no se nos quemen. Los retiramos y reservamos.
* En el mismo aceite que tenemos de dorar los dientes de ajo, añadimos el pollo y ponemos el fuego vivo. Con mucha paciencia, ir girando las piezas constantemente para que se nos doren por todos los lados, sin llegar a quemarlos. Cuando estén listos, retiramos y reservamos.
* En una cacerola grande, cubrimos el fondo nuevamente de aceite de oliva y añadimos la cebolla y el ajo picados (los dientes doraditos que teníamos reservados del aceite del pollo) para rehogarlos a fuego medio, teniendo cuidado de que no se quemen los ajos.
* Cuando la cebolla esté ya dorada y transparente, añadimos los pimientos picados y seguimos pochando todo junto.
* Cuando veamos los pimientos blanditos, que se parten sólos con la cuchara de palo, añadimos el jamón serrano troceado, un par de minutos más.
* Le toca el turno a los tomates picados y seguimos pochando a fuego medio/bajo; la receta dice 6 o 7 minutos, removiendo casi constantemente, para que no se nos pegue en la base.
* Incorporamos el pollo y vertemos el vino blanco, moviendo la cacerola de vez en cuando y seguimos a fuego medio/bajo.
* Si nos gustan las salsas espesitas, como es mi caso, podemos diluir una cucharadita de maizena en medio vaso de agua templada, retiramos el pollo y mezclamos con la salsa hasta ligarla y conseguir el espesor deseado.
* Volvemos a incorporar el pollo y dejamos cocer, con la cacerola tapada 7 u 8 minutos (yo lo tuve ese tiempo y el pollo quedó un poco entero, quizás porque era de corral y fuera más durillo; si es vuestro caso, dejarlo 10 minutos).
* Si es de vuestro agrado, se puede añadir una ramita de romero o de tomillo.
* Antes de apagar el fuego, rectificamos de sal, si fuera necesario