TOLEDO / CARCAMUSAS
Tan sólo 70 son los kilómetros que separan la gran urbe de Madrid, capital del Reino de España, de Toledo, capital de la provincia homónima; sin embargo cuando Madrid nace, Toledo lleva ya diez siglos dando ejemplo de cultura, solidaridad y tolerancia interracial. Romanos, visigodos, árabes y cristianos han dejado su impronta e influencia en la ciudad y sus gentes, a través de los siglos hasta convertirla en la exquisita ciudad que hoy es, construida en una montaña rodeada del río Tajo por tres de sus puntos cardinales. ¡Bien vale una visita!
El nombre de la receta típica local es cuanto menos curiosa, no lo negaréis: CARCAMUSAS. Con ser famosas en la urbe y servidas como tapas en cualquier bar, restaurante o casa de comidas que se precie, no hay que remontarse muchos años atrás para conocer su orígen. Al parecer, a mediados del siglo XX, en un bar del centro toledano llamado Ludeña, se reunían tanto gente mayor, como bonitas chicas jóvenes; a los primeros se los conocía como los "carcas" del bar y a las jóvenes como las "musas". De ahí a denominar a su tapa más solicitada como "Carcamusas".
Y aquí estoy, dispuesta a enfrentarme con la famosa receta de las Carcamusas; que a priori, no parece complicado.
CARCAMUSAS
INGREDIENTES (4 personas). Salió bastante bueno.
* 1 kg. de carne magra de cerdo o ternera (lo que se prefiera)
* 1 cebolla
* 3 dientes de ajo
* 150 grs. de guisantes
* 150 grs. de jamón serrano
* 150 grs. de chorizo
* 800 ml. de tomate triturado
* 200 ml. de vino blanco
* Aceite de oliva virgen
* Sal
* Pimienta
* 1/2 guindilla
* Orégano
* Perejil
Como, siempre, preparémoslo todo de antemano y todo discurrirá sin prisas.
* Si no te han cortado la carne en trozos, hazlo tú. Yo la compré ya troceada y mi fallo fue que había trozos más grandes que otros y éstos resultaban un poco más duros al comer. Salpimentar la carne y reservar.
* Poner a cocer los guisantes en agua caliente durante unos 15 minutos; escurrir y reservar.
* Pelar y picar muy menudita la cebolla y los tres dientes de ajo. Reservar.
* Corta en rodajas finas el chorizo y el jamón en tacos pequeños.
Ya está todo listo. Al lío.
* En una cazuela ancha y más bien baja y que tenga tapa, doramos la carne en un chorrito de aceite a fuego alto, hasta que esté doradita. Se pretende sellarla simplemente y no hacerla por dentro. Retirar la carne y reservarla.
* En el resto de aceite que hubiera podido quedar de dorar la carne y si no hay casi, añadimos un poco e introducimos la cebolla y el ajo picado para rehogarlo, esta vez con el fuego medio. Hasta conseguir que la cebolla esté doradita, transparente y blanda.
* Agregamos las rodajas de chorizo y los taquitos de jamón serrano y continuamos rehogando brevemente.
* Vertemos el vino blanco y seguimos sofriendo. En esta ocasión, estaremos pendientes de que con el hervor se pierda el olor a alcohol.
* Añadimos media guindilla -yo omití este ingrediente, pues mi chorizo era picante y me dio que pecara de picor, el tomate triturado y la carne. Tapamos la cacerola y dejamos cocinar a fuego medio/bajo durante 40 minutos. Vigilando de vez en cuando.
* 5 minutillos antes de terminar la cocción, espolvoreamos con orégano y añadimos los guisantes reservados.
¡Listo! Pertréchate de pan y a mojar en la salsa.